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Capítulo III
¿QUÉ ES LA TRANSPARENCIA INFORMATIVA
PARA LOS AGENTES DEL SECTOR
AUDIOVISUAL ESPAÑOL?
Para Gutiérrez David, la transparencia informativa del sector audiovisual debería ser la“actitud por la cual las instituciones públicas y privadas del sector audiovisual (pusieran) a disposición de otros actores y de la sociedad civil, en general, los datos e informaciones cuantitativos y cualitativos condicionantes del proceso de toma de decisiones (políticas, eco-nómicas, financieras, legales, sociales, culturales, etc.) de interés público, que [afectasen], no sólo al propio sector audiovisual, sino también a la sociedad en su conjunto”.
Desde una perspectiva comunitaria –de la Unión Europea–, convertida en el horizonte legal,
político y económico, del sector audiovisual, debe subrayarse que, aunque la naturaleza de
la transparencia sea la de derecho fundamental, simultáneamente hay que entenderla como
principio general de Derecho Comunitario, de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal
de Luxemburgo.
Empero, los principios son una fuente no escrita en la Unión, válida en el marco y dada la
estructura y fines de la Unión. Por eso, los derechos fundamentales, convertidos funcionalmente
y a efectos de solventar una laguna, en principios generales, no son absolutos y se consideran
sometidos al interés público. Los derechos fundamentales tienen la consideración,
en la Unión Europea, de principios generales de Derecho. Por esta condición, lejos de ser
prerrogativas absolutas, están limitados por el interés público o comunitario, lo que se aparta
de un planteamiento liberal de las fuentes de Derecho comunitarias.
Dado este marco jurídico, se pregunta a los agentes del sector audiovisual español qué
concepto de transparencia manejan, con el fin de comprobar si éste coincide o no con la
propuesta doctrinal de referencia y con todo lo que puede derivarse de las más de ciento cincuenta
disposiciones españolas que ordenan transparencia al sector audiovisual.
A la pregunta, en concreto, relativa a qué factores les parecen más determinantes de la transparencia,
el 100% de los organismos reguladores entiende que son determinantes la difusión
de información veraz y de calidad, la rendición de cuentas y una información sistemática
y estructurada. Por su parte, el 100% de las empresas cotizadas considera que el grado de
transparencia de una entidad está condicionada por el mantenimiento adecuado de archivos,
por la rendición de cuentas y por una información sistemática y estructurada. Además, el
50% de las empresas cotizadas entiende que la difusión de información veraz y de calidad y
la independencia son condicionantes de la transparencia. Finalmente, el 50% de las empresas
no cotizadas identifica la cantidad de información, el mantenimiento adecuado de archivos,
la independencia y la difusión de información veraz y de calidad como factores condicionantes
del grado de transparencia de la entidad. En el gráfico 10 pueden verse los porcentajes
indicados.

En el gráfico 11, que se muestra a continuación, pueden verse las respuestas por agentes del sector audiovisual valoradas en conjunto y relativamente, de suerte que, considerando la relevancia que cada agente da a cada potencial componente de la transparencia, en el eje de ordenadas, el número 5 representa la respuesta que se ajusta más correctamente a la idea de transparencia que permiten destilar en el presente trabajo la doctrina mayoritaria y la legislación vigente en España y a nivel internacional. La magnitud 1 indica que el nivel de adecuación de los agentes a la idea defendida en este trabajo es reducido. Como puede observarse, son las empresas cotizadas del sector audiovisual las que más se aproximan al concepto de transparencia, teóricamente hablando.

Se presentan, ahora, los datos desagregados relativos a los potenciales componentes de la transparencia que tienen que ver con la información y la documentación, en sentido estricto.
La presentación se hace por modalidad de agente, es decir, por un lado, los organismos
reguladores, por otro, las empresas cotizadas y, finalmente, las empresas no cotizadas. En la
gama de siete opciones ofrecida a los agentes se les pide que indiquen, en cada caso, en qué
medida creen que cada una de las opciones encaja en el concepto de transparencia.
En particular, como se aprecia en el gráfico 12 a la pregunta de si la rendición de cuentas es determinante de la transparencia, a todas las empresas cotizadas y a todos los organismos reguladores del sector audiovisual se lo parece.

En cambio, las empresas no cotizadas no contestan, lo que debe ser interpretado, seguramente, desde su propia perspectiva de una legislación que no les exige rendir cuentas. Esto no ha impedido que se vean a sí mismas como transparentes (véase supra el gráfico 3).

Mientras que las empresas no cotizadas no valoran como un componente de la transparencia
la disponibilidad y oferta de información sistematizada y ordenada, el total de los organismos
reguladores y de control y el total de las empresas cotizadas entienden que la transparencia
depende, en un 100%, de la disponibilidad y oferta de una información sistemática y
estructurada.
Por su parte, el mantenimiento de archivos documentales es considerado, coherentemente, por el total de las empresas cotizadas un componente de la transparencia en el sector audiovisual.
El hecho de que el 50% de las empresas no cotizadas entienda que el mantenimiento de archivos
documentales es un factor de transparencia no casa con la respuesta precedente, que convierte
en irrelevante, a efectos de transferencia, la disponibilidad y oferta de una información
sistemática y estructurada. Igual de confusa resulta la respuesta de los organismos reguladores
y de control. Después de entender, en su totalidad, que la información de los agentes del
sector deber ser sistemática y estructurada, no consideran imprescindible el mantenimiento
de archivos documentales. De hecho, ninguno de los organismos reguladores que responde
a la encuesta entiende necesaria su existencia. El gráfico 14 recoge, a continuación, los datos
indicados.

La puesta a disposición del público de la información sistematizada, estructurada y archivada
debería ser el último paso de esta cadena destinada a ejecutar la transparencia de la manera
más eficaz.
En el gráfico 15 se muestra cómo, en un porcentaje muy similar, el 50% de las empresas cotizadas y el 50% de las empresas no cotizadas del sector audiovisual consideran que la transparencia pasa por la difusión de información veraz y de calidad. Todos los agentes reguladores y de control entienden que la puesta a disposición pública de dicha información es un factor de transparencia.

© Grupo TRA.BU.COM.
Primer Informe sobre la Transparencia en el Sector Audiovisual
